Disfruta de unas quesadillas deliciosas, con ese relleno tierno y fundente, ¡pero totalmente libres de lácteos! Esta versión es baja en grasas, lo que la convierte en una opción excelente para quienes buscan cuidar su hígado. Puedes prepararlas con tortillas de patata caseras o utilizar tu marca favorita que sea libre de granos y maíz. Además, son una opción fantástica para los más pequeños de la casa.
El papel fundamental de la patata y el brócoli
La patata es una fuente inagotable de aminoácidos que ayudan a frenar el crecimiento de virus en el organismo. Su alto contenido en glucosa es precisamente lo que el hígado necesita para mantenerse fuerte y generar reservas de glucógeno, protegiéndonos contra problemas de azúcar en sangre y el síndrome de sangre sucia. Por su parte, el brócoli aporta nutrientes esenciales que potencian esta limpieza profunda.
Ingredientes
- 1 taza de brócoli picado finamente
- ½ cucharada de zumo de limón
- Sal de mar al gusto (opcional)
- ½ cucharadita de copos de chile rojo (opcional, para un toque picante)
- Tortillas de patata (u otras tortillas sin granos ni maíz)
- Un puñado de cilantro fresco para servir
Para la salsa de “queso”
- 1 taza de leche de almendras sin endulzar (un poco más si hace falta)
- 2 ½ cucharadas de almidón de arrurruz (arrowroot)
- ½ cucharada de cebolla en polvo
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- ¼ de cucharadita de pimentón (paprika)
- ¼ de cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharada de aminos de coco (opcional)
- Sal de mar al gusto (opcional)
Preparación
Cocina el brócoli picado al vapor hasta que esté tierno. Pásalo a un bol mediano y mézclalo con el zumo de limón y la sal si decides usarla. Reserva.
Para elaborar la salsa de queso, pon la leche de almendras, el arrurruz, la cebolla y el ajo en polvo, el pimentón, la cúrcuma, el limón y los aminos de coco en un cazo pequeño. Bate bien con unas varillas hasta que no queden grumos.
Calienta el cazo a fuego medio-alto hasta que empiece a hervir. En ese momento, baja el fuego y sigue cocinando sin dejar de remover hasta que la mezcla espese (tardará 1 o 2 minutos). Retira del fuego.
Coloca una tortilla en una sartén antiadherente y extiende una capa de la salsa de queso. Añade encima el brócoli al vapor, los copos de chile y otra capa de salsa para cubrirlo todo bien. Tapa con otra tortilla y cocina a fuego medio-alto unos 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén doraditas y crujientes. Corta en cuatro trozos, decora con cilantro y sirve al momento.
Raciones: Para 2 personas.
Notas de la receta
La clave de esta receta es la salsa de “queso”; el arrurruz le da esa consistencia elástica tan satisfactoria. Si prefieres un sabor más intenso, puedes sustituir esta salsa por una versión de “queso para nachos” con base de calabaza o patata.