Estas samosas horneadas son una opción fantástica para disfrutar de un aperitivo saludable. Toda la masa se elabora aprovechando la versatilidad de la patata, eliminando por completo las harinas de cereales y el aceite. Rellenas de guisantes con patata o coliflor al curry, son ideales como picoteo o para acompañar una buena ensalada.
Beneficios nutricionales
La patata es un alimento excelente para reforzar el organismo y combatir patógenos gracias a su alto contenido en lisina. Además, aporta tirosina, un aminoácido clave para el buen funcionamiento de la tiroides. Por otro lado, los guisantes contienen clorofila y carbohidratos de fácil asimilación que ayudan a proteger y cuidar las paredes intestinales.
Ingredientes
Para la masa:
- 450 g de patatas (peladas y troceadas)
- ¾ de taza a 1 taza de fécula de patata (almidón de patata)
Para el relleno:
- ¼ de taza de cebolla picada fina
- 1 cucharadita de jengibre fresco picado fino
- ½ cucharadita de curry en polvo
- ½ cucharadita de ajo en polvo
- ¼ de cucharadita de copos de guindilla (o cayena)
- ¾ de taza de patata o coliflor picada muy fina
- 1 taza de caldo de verduras curativo (o agua)
- ¼ de taza de guisantes (frescos o congelados)
- 1 cucharada de cilantro fresco picado
- 1 cucharadita de zumo de limón exprimido
Preparación
Para hacer la masa, pon unos centímetros de agua en una olla, coloca el cestillo para cocinar al vapor, añade las patatas troeadas y tapa. Cocina al vapor durante 20 o 25 minutos hasta que estén tiernas. Pásalas a un cuenco grande y aplástalas bien con un tenedor o pasapurés hasta que quede un puré fino. Añade la fécula de patata y amasa con las manos hasta lograr una masa suave que no se pegue, añadiendo un poco más de fécula si lo ves necesario.
Mientras se hacen las patatas, prepara el relleno. Calienta una sartén antiadherente a fuego medio-alto, echa la cebolla y cocínala de 3 a 5 minutos hasta que esté blandita (puedes echar una cucharada de agua para que no se peguen). Incorpora el jengibre, el curry, el ajo en polvo, la guindilla, la patata (o coliflor) picada y el caldo de verduras curativo. Remueve bien, tapa la sartén y deja cocinar a fuego lento durante 10 o 15 minutos hasta que la verdura esté tierna.
Añade los guisantes, el cilantro y el zumo de limón, y cocina todo junto 2 o 3 minutos más. Los guisantes deben quedar de un color verde brillante y el líquido se tiene que evaporar por completo. Retira la sartén del fuego y reserva.
Precalienta el horno a 200 °C y pon papel vegetal en la bandeja del horno. Espolvorea un poco de fécula de patata sobre la encimera y divide la masa por la mitad. Estira cada trozo con el rodillo hasta formar un círculo de unos 20 cm de diámetro y medio centímetro de grosor. Corta cada círculo en cuatro partes, de manera que te queden 8 triángulos en total.
Pon una cucharada de relleno en el centro de cada triángulo. Junta las dos esquinas de la base sobre el relleno y presiona bien el borde para sellarlo. Lleva la tercera esquina hacia las otras dos y pellizca suavemente los cierres para que la samosa quede totalmente sellada. Ve colocándolas separadas en la bandeja.
Hornea las samosas entre 25 y 30 minutos hasta que la parte de arriba esté dorada. Deja que se templen 5 minutos antes de servir.
Raciones: Salen unas 8 o 10 samosas.
Notas de la receta
Puedes usar cualquier tipo de patata, aunque la variedad Yukon Gold (o patatas de carne amarilla) funciona de maravilla por su textura. Un punto clave es dejar que el líquido del relleno se evapore por completo en la sartén; si queda húmedo, podría romper la masa al cerrarla.