Estas patatas horneadas son una opción facilísima y divertida para disfrutar de todo el sabor del clásico condimento para panecillos, pero en una versión mucho más ligera. Al sustituir las harinas por la patata, se convierte en una alternativa excelente para quienes buscan eliminar los cereales de su alimentación diaria con el fin de cuidar su salud y facilitar las digestiones.
Un tesoro mineral para el organismo
La patata entera, tanto la piel como su interior, aporta grandes beneficios al cuerpo gracias a que su planta absorbe una de las mayores concentraciones de macrominerales y oligoelementos de la tierra. Además, es un tubérculo muy rico en potasio, vitamina B6 y una fuente magnífica de aminoácidos esenciales, destacando la lisina en su forma bioactiva. Este componente es una herramienta de primer orden para combatir la inflamación, proteger el hígado y frenar el desarrollo de virus comunes responsables de las molestias articulares o los problemas del sistema inmunitario.
Ingredientes
Para la mezcla de especias y semillas:
- 2 cucharadas de cebolla deshidratada
- 2 cucharadas de ajo deshidrataddo
- 2 cucharadas de sésamo negro (ajonjolí)
- 2 cucharadas y media de sésamo blanco
- 1 cucharada de semillas de amapola
- 1 cucharadita de sal de mar en escamas o fina (opcional)
Para la base:
- 450 g de patatas pequeñas o medianas
Preparación
Si vas a utilizar el horno convencional, precaliéntalo a 200 °C y cubre una bandeja para horno con una lámina de papel vegetal. Si prefieres cocinar la receta en una freidora de aire, puedes saltarte este paso de preparación previa.
En un cuenco de tamaño mediano, introduce la cebolla deshidratada, el ajo deshidratado, el sésamo negro, el sésamo blanco, las semillas de amapola y la sal de mar si decides ponerla. Mezcla bien todas las especias con una cuchara para que queden distribuidas de forma homogénea.
Lava bien las patatas y córtalas por la mitad. Coge cada trozo y presiona con firmeza la parte del corte directamente sobre la mezcla de semillas, asegurándote de que la superficie quede completamente cubierta con una capa uniforme. Repite este mismo proceso con todas las porciones.
Coloca las patatas en la bandeja del horno o directamente dentro de la cesta de la freidora de aire, dejando la cara sazonada hacia abajo. Si las cocinas en el horno, déjalas entre 30 y 40 minutos; si utilizas la freidora de aire, bastará con programarla unos 25 o 30 minutos hasta que la textura exterior se vuelva crujiente y el interior esté tierno. Sirve inmediatamente.
Raciones: Estas cantidades rinden para 1 o 2 personas.
Notas de la receta
La mezcla de semillas que sobra se puede guardar en un tarro de cristal bien cerrado para utilizarla en otros platos de verdura. Para que el rebozado se agarre perfectamente sin necesidad de añadir aceite, el truco es rebozar la patata justo después de cortarla, aprovechando la propia humedad natural que suelta el tubérculo al cortarlo.