Esta receta es una maravilla por lo sencilla que es. Cuando tienes a mano unos tomates dulces y sabrosos junto a unos aguacates bien cremosos, los ingredientes brillan por sí solos. Con unas hojitas de albahaca fresca, esta ensalada es un aperitivo o merienda ideal.
El poder sanador del aguacate
El aguacate es muy fácil de digerir y su textura cremosa es el mejor bálsamo para el intestino, especialmente si tienes sensibilidad a ciertos alimentos, enfermedad de Crohn, colitis o colon irritable. Tiene compuestos antiinflamatorios que actúan de forma parecida a la aspirina pero sin irritar ni licuar la sangre, lo que ayuda a reducir la hinchazón del tracto digestivo.
Además, esta fruta ayuda a prevenir o eliminar pequeños bultos en el revestimiento intestinal gracias a sus propiedades para reducir pólipos.
Ingredientes
- 3 tomates medianos
- 2 aguacates medianos
- ½ taza de hojas de albahaca fresca
- 3 cucharadas de zumo de limón recién exprimido
- Sal de mar y pimienta (opcional y al gusto)
Preparación
Corta los tomates en rodajas gruesas y resérvalos. Para el aguacate, córtalo por la mitad de forma transversal (a lo ancho, no a lo largo) y quita el hueso. Pela la piel y corta también en rodajas, más o menos del mismo grosor que las del tomate.
Coloca las rodajas de tomate en un plato y pon el aguacate encima. Añade una hoja de albahaca sobre cada montadito, echa un chorrito de limón y, si quieres, un poco de sal y pimienta. ¡Sírvelo al momento y disfruta!
Raciones: Para 2-4 personas.
Notas de la receta
Aunque puedes usar un poco de sal marina de calidad o pimienta, si buscas el máximo beneficio para tu salud, lo mejor es poner poquita o ninguna. Puedes comerla tal cual o, si quieres más verde, servir cada porción sobre una hoja de lechuga.